El descubrimiento se hace posible por la adecuación del esquema conceptual del investigador a las características del fenómeno a investigar. Se trataría entonces de una adecuación de las hipótesis a la realidad. En síntesis, un esquema conceptual es un conjunto organizado de conceptos universales que permiten una aproximación adecuada al objeto particular. Se facilita así el enfrentamiento de la situación concreta a indagar o resolver.
La ciencia, y entre ellos la Enfermería, es un conjunto de observaciones ordenadas por y hacia un esquema conceptual susceptible de rectificación o ratificación. Eso es lo que hace a la ciencia dinámica.
Una vez elaborado el esquema conceptual, éste se vuelve aprendible y transmisible.
Podemos decir que el ECRO es un modelo. El modelo científico ha sido definido como una simplificación o aproximación de los hechos naturales estudiados, que pr su construcción lógica enriquece la comprensión de esos hechos, es decir, que el modelo es un instrumento que por analogía nos permite la comprensión de ciertas realidades. Es decir, el modelo es un instrumento de aprehensión de la realidad. Tomando un ejemplo dado por Lévy-Strauss en “Antropología Estructural”, las relaciones sociales son la materia prima con la que se construye un modelo destinado a poner de manifiesto aspectos ocultos de esa realidad observada, enriqueciendo la perspectiva.
El ECRO es entonces instrumento de aprehensión del sector de la realidad que ns proponemos estudiar, permite la comprensión de cada hecho particular desde una organización o articulación de conceptos universales.
El aspecto referencial alude al campo, al segmento de realidad sobre el que se piensa y opera, a los conocimientos relacionados con ese campo o hecho concreto a los que nos vamos a referir en la operación.
Un elemento fundamental en nuestro ECRO es el criterio de operatividad. En nuestro esquema conceptual, la operatividad representa lo que, en otros esquemas, el criterio de verdad (adecuación de lo pensado o enunciado cn el objeto).
¿Qué quiere decir esto? So con nuestro ECRO enfrentamos una sitiuación social concreta, no nos interesa sólo que la interpretación sea exacta, sino fundamentalmente nos interesa laadecuación en términos de operación. Es decir, la posibilidad de promover una modificación creativa o adaptativa según un criterio de adaptación activa a la realidad. La Enfermería debe ser direccional y significativa en el sentido de orientarse hacie al cambio.
Entre los elementos fundamentales incluidos en el ECRO señalamos el concepto de realimentación permanente entre teoría y práctica. En él, según un proceso dialéctico, cada “a posteriori” de una situación dada, se convierte en el “a priori” de una nueva situación según el modelo de tesis, antítesis y síntesis.
En la medida en que se estudia un proceso dialéctico -la relación del hombre con el medio- el ECRO, instrumento de aproximación, incluirá unametodología dialética. La Enfermería que planteamos tiene por esto un carácter instrumental y no se resuelve en un círculo cerrado sino en una continua realimentación de la teoría a través de su confrontación con la práctica. La experiencia de la práctica conceptualizada por una crítica y una autocrítica realimenta y corrige la teoría mediante mecanismos de rectificación y ratificación.
En nuestro ECRO el criterio de operación, de producción planificada de cambio, en relación con el de logro de los objetivos propuestos, cnstituye nuestro criterio de evaluación. Toda investigación coincide ya con una operación. En el terreno de las ciencias sociales no hay indagación que no promueva una modificación; es decir, el solo hecho de explicar .Pdríamos decir que la relación establecida es la modificadora.
La condición de grupalidad es nuestro instrumento para el logro de una tarea. El grupo (ya sea intra o interdisciplinario) nos sirve para construir un ECRO común ya que hay una necesidad del enseñar y aprender. El ECRO como instrumento único, unidad operativa, está orientado hacia el aprendizaje y la tarea. El ECRO nos permite una comprensión horizontal (las relaciones sociales, la organización y el sistema social) y vertical (el individuo inserto en este sistema) de una sociedad en permanente cambio y los problemas de adaptación o de relación del individuo con su medio.
Como instrumento permite una planificación del abordaje del campo u objeto de conocimiento, el que previamente ha sido definido como el hombre en situación de salud, en su interacci´n con el medio. Planificación implica: estrategia, táctica, técnica y lgística. La construcción de un ECRO nos obliga a la definición del campo operacional, de la metodología y una evaluación de la operación. Se trata de un trayecto dialéctico, cuyo problema final, consiste en la exacta ubicación de los elementos inegrantes.
La construcción de un ECRO nos conduce a una actitud de autocrítica, no solo desde el punto de vista de las rectificaciones que se dan por la síntesis de teoría y práctica, sino por lo que denominamos análisis sistémico y análisis semántico del ECRO. Es decir, una filosofía de la ciencia que incluiría: a) una epistemología con lo que es el conocimiento y el criterio de verdad (operatividad); b) una metodología, indagación de los métodos incluídos en el ECRO; c) una sistematología, estudio del ECRO como sistema complejo de conceptos. A eso denominamos análisis sistémico, que puede ser intrasistémico, y estudiamos su articulación o coherencia interna, o intersistémico, analizando su relación con otros ECRO. Análisis semántico es el análisis de la relación signo-significado de ese lenguaje.
Todo ECRO tiene un aspecto superestructural y otro aspecto infraestructural. Lo superestructural está dado por los elementos conceptuales y lo infraestructural por los elementos emocionales, motivacionales, es decir, lo que nosotros denominaríamos verticalidad del sujeto, elementos estos surgidos de su propia experiencia de vida y que determinan la modalidad de abordaje de la realidad. Un análisis coherente de nuestro ECRO nos obliga siempre, a intentar esclarecer tanto los aspectos superestructurales como los infraestructurales.
Bibliografía:
Pichon-Rivière, Enrique; El proceso grupal, Editoral Nueva Visión, Buenos Aires, 1985

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